Comunicándome con mis hijos adolescentes

Una de las principales preocupaciones que externan los padres y madres, es su dificultad para establecer una comunicación fluida con sus hijos adolescentes.

Con regularidad, mencionan que las conversaciones con sus hijos son unidireccionales y que al consultarles sobre diversos temas las respuestas suelen ser ¡Sí!, ¡No!, ¡No sé!; mientras que cuando los escuchan hablar con sus amigos la conversación suele ser más fluida y amena.

Antes de mencionar algunas recomendaciones que pueden ayudar a mejorar la comunicación con tus hijos, es importante que consideres que la comunicación es indispensable para expresar nuestras emociones y pensamientos y mejorar la relación con los demás.

Algunas personas tienen dificultades para poder expresar lo que sienten y piensan, sin embargo a través del lenguaje no verbal comunican su sentir respecto a las situaciones que viven.

Los ademanes, posturas, gestos o miradas, también comunican; de ahí la importancia de que los padres y madres presten atención a todas las señales que los adolescentes transmiten de esta forma, ya que el mensaje es igualmente importante. En ocasiones, ante la dificultad para comunicarse, los adolescentes expresan más a través del lenguaje no verbal.

Es probable que a veces sientas que la comunicación con tus hijos tiende a tornarse tensa. Dicha tensión podría originarse en que en los momentos en que se entabla la conversación, los padres y madres aprovechan para “montar” una especie de interrogatorio cuyo objetivo esencial es sacar información como por ejemplo ¿estudiaste?, ¿hiciste la tarea?, ¿cómo te fue en el colegio?, etc.

Está bien que le consultes acerca de la rutina diaria, siempre y cuando tus preguntas estén orientadas a promover la expresión de sus sentimientos y no solamente a monitorear. Por ejemplo en lugar de preguntar ¿cómo te fue en el colegio? puedes preguntarle ¿cómo te sentiste en el hoy en el colegio?.

En ocasiones, más que un intercambio de experiencias, sentimientos y emociones la conversación se convierte en un monitoreo, que los padres y madres utilizan para “saber en que andan sus hijos” y no tanto para descubrir lo que sienten y piensan sobre los diferentes temas y situaciones que enfrentan en su vida diaria. Es necesario que como padre o madre, intentes comunicarte asertivamente con tus hijos y de esta forma establezcas un espacio de dialogo, que les genere confianza a ambos para conversar acerca de diferentes temas.

En la medida en que los espacios de comunicación, estén abiertos y tus hijos no sientan que cada vez que se acercan a conversar los vas a juzgar, las posibilidades de que busquen para contarte los temas que les interesan o preocupan son mayores.

Algunas recomendaciones que te pueden ayudar a mejorar la comunicación con tus hijos son:

  • No olvides que, como parte del desarrollo adolescente es normal que a diferencia de cuando eran niños, tus hijos tiendan a debatir tus argumentos. En la adolescencia el desarrollo del pensamiento crítico es crucial, por lo es esperable que no siempre te den la razón.

Recuerda que, en esta etapa, es importante llegar a negociaciones. Tus hijos son más independientes y necesitan que los tomes en cuenta al tomar decisiones.

En ocasiones, talvez no estén de acuerdo en lo que decidas como adulto responsable, sin embargo; aun así, es importante que puedas explicar los porqués de tus decisiones y no solamente que les justifiques “se hace porque yo lo digo”.

  • Cuando no estén de acuerdo en algún tema, escucha sus argumentos y permítele expresar lo que sienten.  Evita juzgar, concéntrate en analizar la información que te están presentando. Aprovecha estos espacios para promover en los adolescentes la expresión de sus sentimientos.
  • Mantén una escucha activa, evita tener una actitud reactiva, si no lo escuchas y sólo estás pensando en que responderle, no te estarás dando la oportunidad de conocer lo que piensan y sienten.  Escuchar, implica prestar total atención a lo que te están diciendo.
  • Procura utilizar frases cortas y precisas; entre más clara sea la información que transmites, los malos entendidos se van a disipar. Es importante, que no des por sentado que los demás pueden conocer lo que piensas, sientes o esperas, sin habérselos comunicado.
  • Comunica tus sentimientos y pensamientos de manera clara, siempre respetando a los demás. Evita las palabras hirientes porque sí las utilizas, estarás cerrando las posibilidades de que escuchen tu opinión.
  • Préstale atención a lo que te dicen. En ocasiones puede ser que no te parezca tan importante lo que te están comentando, sin embargo; es probable que para ellos esa situación sea “su mundo”. Sí se acercan para contarte sus cosas, aprovecha la oportunidad para conocer sus sentimientos y promueve en ellos el pensamiento crítico para la toma de decisiones.

Recuerda que la adolescencia es una etapa más del desarrollo y que como tal también genera cambios. Tus hijos están creciendo y en este sentido están aprendiendo a ser cada día más independientes y a formar su propio criterio acerca de lo que les rodea.

Aprovecha la oportunidad de acercarte a ellos y de conocer lo que sienten y piensan.

Menú