Previniendo el consumo de sustancias psicoactivas

Como padres, madres o adultos responsables de adolescentes, es frecuente que tengas muchas inquietudes acerca del cómo abordar el tema del consumo de sustancias psicoactivas (conocidas popularmente como drogas) con tus hijos. Algunas de las preguntas usuales suelen ser ¿A qué edad tengo que hablarles?, ¿Cómo les converso del tema sin incitar su consumo?, ¿Es necesario que yo toque el tema, si ya en el colegio lo hacen?, estas y otras preguntas son más comunes de lo que imaginas y representan una de las mayores preocupaciones de los padres y madres en la actualidad.

Es normal, que sientas intranquilidad por no saber cómo abordar este tema con tus hijos adolescentes. Socialmente todavía el consumo de sustancias psicoactivas es un tema tabú, que está rodeado de muchos mitos que no han favorecido, que se pueda hablar del mismo; sin temor a su alrededor.

Ten presente que como padre o madre, uno de tus roles principales es ser referente de información para con tus hijos y aunque no seas experto en el tema; es fundamental que propicies espacios para hablar del mismo,  apoyándote en la búsqueda de información en fuentes confiables que te ofrezcan datos veraces.

El apoyo en profesionales especialistas en la prevención y abordaje del consumo de sustancias psicoactivas, como los que ofrece el IAFA; es una opción a tu alcance que te brindará mayor seguridad a la hora de conversar con tus hijos.

A continuación, encontrarás algunas recomendaciones para prevenir el consumo de sustancias psicoactivas desde tu espacio familiar y de esta forma podrás asumir un rol activo en el desarrollo integral de los adolescentes.

En primera instancia, es fundamental que sepas que no existe una edad exacta para iniciar las conversaciones del tema. Lo que se debe tener en cuenta es elegir el momento apropiado y adecuar nuestra conversación a la edad y la capacidad de los hijos. Por ejemplo, no es lo mismo conversar con un niño de edad escolar, que con un adolescente de 16 años.

Hablar en un momento adecuado, es aprovechar algunas situaciones que suceden cotidianamente para conversar sobre el tema. Por ejemplo, ante la noticia de un accidente de tránsito donde medie el consumo de alcohol o el fallecimiento de un artista por sobredosis; puedes iniciar la conversación consultándoles que opinan al respecto y aprovechar para recordar así algunos de los riesgos que genera el consumo.

Eso sí, trata de no acudir a argumentos de tinte moral como por ejemplo “eso es malo”, “los que lo hacen son unos fracasados o tontos”, porque si en algún momento ellos tuvieran dudas sobre el tema difícilmente te van a consultar porque de antemano, saben los calificativos que utilizas para las personas que consumen estas sustancias. Al hablar sobre las sustancias psicoactivas, es importante que lo hagas evitando el morbo y la generación de temor.

Los discursos basados en infundir miedo, alarma o prohibición tienden a generar mayor curiosidad en torno a ¿Qué tanto tiene de malo, que me prohíben consumirlo?, incitando una posible experimentación con el consumo de dichas sustancias. Cuando hables propicia en tus hijos, la reflexión, el pensamiento crítico y la confianza para consultarte las inquietudes que les genere el tema. Hablar con la verdad y basado en información real y no en mitos, no te resta autoridad; todo lo contrario, tus hijos verán credibilidad en tu discurso y no simplemente una oposición al consumo sin fundamento.

Recuerda que en la actualidad a través del internet y redes sociales ellos tienen mucha información que no siempre fiable. Además, en la mayoría de las ocasiones son sus propios amigos los que les responden sus dudas acerca del tema, por lo que es mejor que vayas adelante y te informes en fuentes confiables, para que los puedas orientar adecuadamente.

Además de la comunicación asertiva, existen otras acciones que previenen el consumo de sustancias psicoactivas, estas te las mencionamos a continuación:

Demuéstrales tu afecto: Puede ser que sientas que ya no es necesario demostrarles tu cariño porque están grandes y más porque cuando lo has intentado, a ellos les da vergüenza. No obstante, es importante que tus hijos adolescentes tengan claro que aún los quieres y que tiene una conexión afectiva contigo. Mostrar tu afecto, ayudará a fortalecer su autoestima positiva y a saber que pueden contar con tu apoyo.

Establece límites: recuerda que los límites en la familia son fundamentales para su autonomía y sentido de responsabilidad. Es necesario que comuniques con claridad los mismos y que a su vez les comentes cuales son las consecuencias de su incumplimiento. Además, ten presente que los límites deben estar acordes con su edad y sus capacidades.

Supervísalos: no por el echo de que ahora son más independientes, puedes dejar de supervisarlos. Para la prevención del consumo de sustancias psicoactivas, es fundamental que ejerzas una supervisión de sus principales actividades y de sus necesidades. No quiere decir que te debes convertir en un policía, pero sí  que monitorees lo que hacen. Por ejemplo: si te piden permiso para ir a una fiesta, primero debes investigar en qué condiciones se realizará la misma; para que puedas tomar la decisión de si pueden ir o no.

Monitorear a tus hijos es importante porque te permite conocer su rutina y algún cambio que se genere, así como identificar sus necesidades y las actividades en que invierten su tiempo. La supervisión, te permitirá mostrarles que te preocupas por ellos y que te interesas por su bienestar.

Compartan en familia: el tiempo que dediquen a compartir en familia es fundamental en la prevención del consumo de sustancias psicoactivas. Si bien es cierto tus hijos adolescentes, en ocasiones prefieren pasar tiempo con sus amigos, es fundamental que propicies espacios para que puedan realizar actividades en conjunto. Los espacios que les dediques, te permitirán conocerlos mejor.

Fomenta el desarrollo de sus habilidades: promueve la participación de tus hijos en actividades artísticas, recreativas o deportivas que impulsen sus habilidades y fomenten su disciplina. Los adolescentes tienen mucha energía   que cuando es canalizada adecuadamente, logra extraer todo el potencial y permite que afloren grandes contribuciones en diferentes campos.

Promueve la toma de decisiones: la adolescencia es una de las etapas fundamentales de la vida, para incentivar la toma de decisiones. Como padre, madre o encargado debes motivar que tus hijos de acuerdo a su edad, puedan tomar decisiones saludables y seguras en diferentes ámbitos de su vida. Así mismo, que sean cada vez más conscientes de que cada decisión tiene efectos positivos o negativos y que en ellos está la posibilidad de escoger lo que les pueda ayudar a desarrollarse integralmente.

Asume un rol activo: como adulto responsable de adolescentes, es necesario que asumas un rol activo que te permita tener cercanía con todos aquellos espacios en los que se desenvuelve tu hijo. Por ejemplo: comunicación con el colegio, con sus entrenadores, con líderes de los grupos comunales a los que asiste, etc.  Es importante que, en estos grupos, te conozcan y que sepan te tu interés por saber cómo se desenvuelve tu hijo en esos espacios, así como de los adultos que están a cargo.

Recuerda que a pesar de que tus hijos están creciendo, siempre necesitan que te muestres interesado por sus asuntos y su bienestar. Aunque a veces te parezca que quieren alejarse, lo cierto es que lo que están buscando construir su identidad y sentirse cada vez mas seguros de sí mismos y de su independencia.

Sí una de tus mayores preocupaciones es prevenir el consumo de sustancias psicoactivas; la mejor estrategia es seguirlos acompañando.

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